El caminar


Cosas que me he fijado en este período de la Universidad es la rutina que creas día a día, sin darte cuenta son pensamientos automáticos que pasan en tu cabeza, como por ejemplo el simple hecho de escuchar el timbre de la puerta al momento de poner tu huella y cantarlo, o el tono en que los guardias preguntan por tu carnet universitario, o el aullido de los perros (que por cierto pasan durmiendo) pero de vez en cuando se manifiestan ruidosamente. Pero algo que esta en la cabeza de todos pero nadie lo menciono es el caminar de los profesores. No solo por el hecho de que cada persona da pasos en ritmos sumamente personales sino, por el hecho de que también tienen la increíble capacidad para hacer sonar sus llaves, o monedas de los bolsillos a su propio ritmo. Ok, esta este profesor todo serio que se nota su fuerte interés por el tiempo (por la forma en la que camina), posee las llaves de todo lo que puedas imaginar (puerta de el estudio, puerta de los micrófonos, de su casa, de su carro, de su perro también) y escuchas un ritmo en corchea de 180, al momento de caminar con un pequeño salto; Sin embargo, está este profesor que es todo un personaje (pues lo primero que ves es su cresta de tamaño significativo, y vestimenta oscuramente colorida) el cual se lo reconoce sus pasos por el sonido de sus llaves como cadenas de fantasmas que tratan de llevarte al inframundo, todas lentas y sonido largo y envolvente, sabes que se aproxima para ser la persona tan linda y amable que es a pesar de su apariencia. 

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